ROSA DE LOS VIENTOS
Por
Israel López Chiñas
México
nuevamente ante la historia.
Vencer a los
teutones será
el mejor
regalo para los padres en su día,
pero también
para un pueblo decepcionado
de su clase
política de cara a las elecciones.
El PRIMor en Guanajuato, no es una mala
sugerencia
El chispazo emergió en las redes sociales. A la
conjetura de Morena de que el gobierno del estado de Chihuahua tenía un preso
político del PRI, el ejecutivo estatal, Javier Corral declaró que había un
PRIMor, pacto entre el PRI y Morena.
La réplica a la crítica sirvió para el perdón de los pecados entre el panismo
desgarrado, coserle una bandera a Ricardo Anaya y mostrar la “estrategia” del
PRI-Gobierno y Morena, que golpea para eliminar al panista que pretende encarcelar
a los corruptos, empezando desde arriba como dice en su spot.
El candidato del PAN al Gobierno del Estado, Diego
Sinhué Rodríguez, descubrió en el juego de las siglas la oportunidad para
devolver los porrazos recibidos de sus opositores. El delfín, aseguró que el
PRIMor ya es un hecho en la entidad.
Sin dimensionar y tratando de empatizar con Anaya
Cortés, por su desgracia personal y como abanderado presidencial, Diego Sinhué,
aseguró que los ataques en su contra durante el último debate son referentes de
la presencia del PRIMor.
Seguramente, sugerido por sus dos directores de
campaña, el abanderado de la coalición Por
Guanajuato al Frente, compró un pleito que difiera harto de su condición de
delfín de 3M. Incluso, dándole ideas a la oposición para unirse en su contra.
Esto es: la elección para renovar los poderes de la
República, a pesar de su estatus, dista de las renovaciones en la entidad. En
lo nacional quien ostenta el poder es el PRI; acá y acullá, estado y municipio,
quien reparte el erario-pastel es el PAN.
Los partidos políticos y quienes buscan los poderes,
quieren alcanzarlos con una misma lógica o estrategia en lo general, particular
y singular. Buscan el triunfo, usando cantatas hasta poses presidenciales, sin
faltar las excepciones, pero relegan la construcción de los proyectos de
entidad y de municipios.
Si los dirigentes de institutos políticos en
oposición al PAN cayeran en la cuenta sobre la importancia de una alianza por
el poder, tendrían más capacidades para las competencias. La reproducción
táctica de modelos limita la pericia en la lucha.
En esa tesitura a los candidatos de oposición al
partido en el poder del estado de Guanajuato, Ricardo Sheffield y Gerardo
Sánchez, todavía tienen el tiempo para hacer un pacto tácito a fin de enfrentar
la “elección de Estado” que han señalado.
Si las nomenclaturas partidarias no alcanzan a
concientizar que la disputa diferenciada es la estrategia más importante- es un
hecho que la votación vendrá así-, están muy lejos de entender la
característica federal de la República Mexicana.
Las sospechas del uso de los recursos públicos de
parte del Gobierno del Estado para favorecer al candidato del conservador PAN,
resultan suficientes para que Sheffield y Sánchez, con la ayuda de Felipe
Camarena, eviten una jornada electoral inequitativa.
Una alianza de esa clase supera las condiciones
ideológicas, hechas trizas por los militantes de los nueve partidos políticos
con registro nacional, sino: la legítima defensa de la sociedad, una obligación
ineludible que superan los clichés electoreros.
Si Ricardo Sheffield, Ricardo Sánchez y Felipe
Camarena, no se sacuden los ismos que los tienen sumisos a pudores insanos,
están muy lejos de encarar con éxito al partido en poder del estado, PAN, al
cual, los tres, vienen denunciado que no están cumpliéndole a los
guanajuatenses como protestaron sus gobernantes ante la Ley.
Los cocos del queretano Anaya Cortés a fin de calar
el agua. El abanderado de la Coalición Por
México al Frente, anunció como una “maldición nacional” el pacto de PRIMor,
aunque meses antes hizo la coalición derecha-izquierda del PAN con el PRD y MC.
Algo tienen esos vínculos que ahora les teme.
Involucró el dirigente panista y candidato
presidencial a los abanderados de su partido, y su coalición. al plan
desesperado. Incluso al candidato que surgió del Gobierno del Estado como Diego
Sinhué, que no puede acercarse al fuego, lo tienen en la construcción de sus
pinitos por órdenes de Paseo de la Presa.
Los últimos dos promocionales grabados por Ricardo
Anaya Cortés para el cierre de la campaña fueron diseñados para el
enfrentamiento final con el PRI-Gobierno. Pero olvida que su problema es con
sus partidarios; uno lo denunció penalmente. Se abrió más la brecha entre
panistas, pendientes de resolver.
La gran autopista de la información y los medios
informativos se comisionaron en nacionalizar una especie de acuerdo maligno
entre Andrés López Obrador y Enrique Peña Nieto. Con ello tejió Ricardo Anaya
su coraza para la lucha sin cuartel que termina con el mes de San Juan, que
entró en su segunda quincena.
Aviso: no habrá millón 400 mil votos
para un candidato
A cien días de que finalice el sexenio 2012-2018 del
panista Miguel Márquez la preocupación de los diversos candidatos a los cargos
de elección para innovar los poderes, federal, estatal y municipal, es el total
de votos que ganarán durante los comicios.
A golpe de calcetín los Jefes Políticos y sus
abanderados en el territorio guanajuatense andan las colonias para solicitar el
voto, están aprendiendo que no habrá cascada que determine las elecciones, sino
que dominará una votación diferenciada.
Amén de los triunfos de cada abanderado, las
nomenclaturas de los nueve partidos políticos están exigiendo -a los equipos en
campaña que tienen- metas por cubrir de los sufragios que se necesitan, sin
olvidar la ayuda a los compañeros de marca.
Sobre esa base y las inferencias de los “vendedores
de piña”- al menos en dos de los institutos políticos en la entidad, el PAN en
el poder y primera minoría PRI, hicieron público sus fines como otra promesa de
campaña sin hacer los cálculos debidos.
Los panistas consideraron que meterían a las urnas
durante la jornada electoral, un millón 400 mil votos; mientras los priistas,
cantaron que tendrían un millón 200 mil. A pesar de la falta de datos básicos
de votantes, siguieron la ruta de la presunción.
En la semana, el Instituto Nacional Electoral (INE)
informó que el total de ciudadanos (as) que podrán votar en el estado, es de 4 millones
359 mil; una realidad imposible de superar de parte de quienes abarataron la
idea que habría mucho más
De pasó nadie contó con la astucia de muchos
personajes que buscaron candidaturas en los partidos dejando el suyo, que se
movieron hasta provocar los cambios del escenario electoral en el estado de
Guanajuato. Apoyó para la cuestión: Morena.
Los conflictos en los partidos políticos por las posiciones
le imprimieron carácter al proceso que inició en septiembre del año pasado, que
dentro de catorce días concluye para ofrecer el final. En nueve meses hartas
movidas le dieron los nuevos rasgos al proceso que tienen en jaque los totales
de los votos.
Un ejercicio aritmético simple podría ayudar a los
candidatos y las nomenclaturas partidarias para que se alivianen y dejen de
pecar falseando. Si el 50 por ciento de la lista de electores sufraga, llegarán
a las urnas sólo dos millones 100 mil votos.
En esa ruta sencilla de revisión, a la trompa talega
entonces, se puede inferir que un candidato presidencial o al Gobierno del Estado,
si logrará el 50 por ciento de votación, solamente tendría un millón de votos.
El 40 por ciento, serían 900 mil.
Si le ponemos un ingrediente a los sueños del PAN,
PRI y de los otros, la coincidencia en el proceso electoral del 2018, la
votación será diferenciada; el número que obtengan todos los candidatos será el
producto de una distribución significativa.
Los Morenos
de la Coalición Juntos Haremos Historia,
es un factor no se percibió llanamente en el arranque del proceso el 8 de
septiembre de 2017. Los analistas partidarios ni olieron las rupturas en el
PAN, PRI y PRD, etc., ni que el candidato de Morena a la Gubernatura sería
Ricardo Sheffield Padilla.
Los pregoneros del total de votos que tendrían sus
marcas ya tienen referentes para “cambiar” sus inferencias, sus sueños y para
no pecar con sus ilusionados candidatos a las elecciones con sus cifras de
“ensueño”. Y si no hay el millón 400 mil, quién caerá; si no obtienen millón
200 mil, cuál la secuela.
Meade
regresa a Guanajuato, con priistas y con verdes
La incapacidad, inquina o llanamente las
“condiciones locales” dieron al traste la posibilidad de unificar campañas para
la coalición Todos por México (PRI; Verde y Nueva Alianza) en el estado de
Guanajuato. Así, José Antonio Meade “levanta” la mano de tres candidatos a la
Gubernatura indistintamente.
En cada aparición que ha hecho en la entidad, el
candidato del partido gobernante en la República ha tenido que arengar a los
tricolores a ganar a Guanajuato y ser acompañado de Gerardo Sánchez. En
Irapuato, comentó que la panalista Bertha Solórzano sería una gran gobernadora
y ahora este lunes en León, hará lo propio con Felipe Arturo Camarena García,
rodeado de todos los candidatos verdes.
De manera especial, los dirigentes del Partido Verde
Ecologista de México (PVEM), en el territorio guanajuatense, han insistido en
hacer la sana distancia de cualquier otro; quieren los verdes “verse libres” de
toda contaminación ideológica. La lógica, estamos luchando solos aseguran.
Las dirigencias de los tres partidos jamás pudieron
establecer la mínima comunicación para hacer un bloque y un acto unificado de
apoyo a su candidato presidencial. La presencia de Meade en Guanajuato los
exhibió, dándoles a cada uno lo que querían escuchar, pero sin articular un
esfuerzo unificado para movilizar a sus electores y mucho menos defender sus
votos.
Así, este lunes, los priistas harán el cierre
estatal para Meade en la Alhóndiga de Granaditas, a la una de la tarde,
mostrando músculo en el mismo escenario donde hace dos semanas López Obrador
apenas juntó un medio millar de sus seguidores. Ahí estarán todos sus
candidatos priistas federales y locales en un último intento, también, por
enlazar la campaña presidencial y la de Gerardo Sánchez.
Más tarde, en León, el único reducto donde los
verdes están dando más pelea de la mano de Sergio Contreras, estarán con su
candidato presidencial a las 5 de la tarde en el Polifórum. No se sabe si
estarán los verdes de Irapuato, que han torcido, como en las últimas elecciones,
hacia los blanquiazules.
La Topografía.
Agrimensura. Guanajuato Capital necesita
infraestructura estratégica
Las lluvias de esta semana, enmarcadas en la lógica
de los efectos del cambio climático, han puesto en evidencia que la capital del
estado no puede seguir siendo aislada por miopes decisiones políticas, provenientes
de un partidismo subdesarrollado.
La tendencia en dos décadas ha sido dejar a la
capital entre las últimas prioridades del gobierno estatal en cuanto a
infraestructura para su desarrollo, por ser el PAN gobernante en el estado y
generalmente el PRI en Cuévano. A lo sumo la inversión en obra pública estatal
es para satisfacer las necesidades de la burocracia estatal.
El acceso Diego Rivera y las obras en Cervera han
servido para paliar los males de tanto oficinista no capitalino que trabaja en
Gobierno del Estado. A la capital se le niegan recursos para soportar los
excedentes de su carga en servicios públicos y se le ningunean sus proyectos,
como la Presa de la Esperanza, entre otros.
La Presa de la Olla no pudo soportar los excedentes de
agua y su desfogue, en una ciudad en una cañada, corrió por las calles del
centro y la Subterránea, afortunadamente con un saldo blanco. Es hora de que
verdaderos especialistas analicen, frente al futuro climático, la pertinencia
de mantener una presa en plena zona histórica de la capital.
Es la vida de miles de personas y la seguridad sobre
sus bienes, por encima de las tradiciones y costumbres del siglo pasado, que
tanto gustan, a quienes, en lugar de pensar en el futuro, buscan armar camorra
donde no la hay.
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