Sinfonía del Fauno
Etapa II
56
Por: Israel López Chiñas
La lumbre en los aparejos. Primero “protestaron” los policías de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado; ayer, los poli-preventivos de la ciudad de Celaya. Las manifestaciones de los miembros de las corporaciones policiacas tienen un solo referente: la carencia de mandos medios que “conduzcan” el personal; aunque las causas esgrimidas por los descontentos resultaron un retahíla de deficiencias, que los Altos Mandos no lograron percibir antes por la falta de disposición similar al interés de silenciar la protesta tratando de callar a los policías. Los problemas policiacos, representan el “verdadero rostro” de la Seguridad Pública que suministran las autoridades en el territorio estatal, con muchas carencias y conflictos nutridos.
La “herencia” de la cajetera. Si el Secretario de Gobierno del Estado, Gustavo Rodríguez, auxiliado por los “responsables” directos de la Secretaría de Seguridad Pública, Alvar Cabeza de Vaca y el Procurador de Justicia Carlos Zamarripa Aguirre, “no han podido con los problemas de inseguridad, violencia y procuración de justicia, no existe “ninguna explicación” para que el gobierno de Miguel Márquez, acopie los problemas de los gobiernos municipales, como el que preside Ramón Lemus Muñoz Ledo. El alcalde celayense desechado por el PAN para que no se reeligiera en 2018 por tantas fallas, sigue en calidad de lastre para la administración 3M, quien lo protege como su maestro de escuela, o un ahijado carente de“responsabilidad”.
Lo impuso, y manda a proteger. El ex encargado de la política interior, Antonio Salvador García López, conoce al dedillo el “Caso” de Ramón Lemus Muñoz Ledo, impuesto por Miguel Márquez como candidato del PAN a la presidencia municipal de Celaya para los comicios del 2015; fue el agradecimiento del gobernador, porque la plaza donde recibió más votos a fin de consolidar sus triunfo en 2012. Lo primero que solicitó el “químico” Lemus a 3M antes de protestar al cargo de alcalde, fue que la Secretaría de Gobierno se encargara de “imponer” al jefe policiaco. Antonio Salvador García, amigo y compadre del gobernador, se ocupó de la tarea que tocaba al cabildo; así Toño, Alvar y Zamarripa, adoptaron al municipio de Celaya.
SESIÓN PARA CATATÓNICOS. SOS, de 3M y Junquera. La presencia del Secretario de Gobierno Gustavo Rodríguez, el sucesor de Antonio Salvador en el problema de los policías celayenses, no es por el vínculo legal entre los poderes, sino cuestión de honor; y porque el gobierno del estado estuvo por casi tres años solapando los errores del gobierno municipal o protegiendo a Lemus Muñoz Ledo. Todas las fallas señaladas distinguidas por los poli preventivos de la localidad, incluso de los acosos sexuales del Jefe Policiaco al personal femenino, le corresponden a los gobiernos estatal y municipal por la falta de responsabilidad del Alto Mando, y las autoridades civiles. Similar a lo “acaecido” al personal de Alvar Cabeza de Vaca.
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