DEMOCRATIZACIÓN SINDICAL ES LA ASIGNATURA PENDIENTE. LA CORTE DE LA NACIÓN RECONOCE EL LIDERAZGO DE “NAPITO” Y ENVÍA MENSAJES
Por: Israel López Chiñas
Revés al gobierno federal. Por más esfuerzos que hacen los tecnócratas por desprestigiar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación no lo han logrado puesto que el valor de algún ministro alcanzó para llamar la atención de forma acomedida hasta al presidente Felipe Calderón. Ahora Napoleón Gómez Urrutia el “Napito” que había sido juzgado por vía rápida le concedieron un amparo para que las autoridades lo registren como dirigente del sindicato minero; la decisión termina con la “toma de nota”, reconocimiento que le fue negada en 2008 por la Secretará del Trabajo para impedir que fuera el líder.
Resistencia de reaccionarios. La Corte seguramente seguirá siendo atacada por esta determinación, aun por la gente más desacreditada que han hecho de los medios a su alcance, los instrumentos más eficaces para delinquir pues la calumnia, la difamación e injuria, aunque a nivel federal hayan perdido el rango de delitos por la concesión inexplicable de Calderón a los dueños de los pulpos de la comunicación que hoy andan desatados, todavía existen reductos de las instituciones que le dieron solidez al Estado Mexicano. El primero en saltarle a la Corte, Javier Lozano, calificó de lamentable ese fallo.
El valor y la razón. Es muy cierto que no es bien visto por la sociedad que los puestos sindicales se obtengan por herencia pero en el caso de “Napito”, se mostró ante los jueces que no cometió el delito. La corrupción tiene mil caretas, se comete por pasión, omisión y complicidad en muchos estamentos de la administración pública y vida social; sin embargo, resulta alentador que existan jueces que desafiando el poder de los nuevos caciques digan con valentía quien tiene por la fuerza de la razón el derecho; no se trata de defender al tipo sino de evidenciar la lasitud en que puede navegar el orden jurídico.
SESIÓN PARA CATATÓNICOS. Adiós a la toma de nota. El reconocimiento oficial de dirigentes sindicales impuesto por los tecnócratas que lo hicieron su instrumento de presión, y sirve para de un plumazo el gobierno federal, se anule una representación, está plenamente evidenciado y casi muerto. Aunque después de este asunto legal que traspasó la frontera nacional, la democratización de los sindicatos, es sin duda la asignatura pendiente, en defensa para evitar la pulverización.
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