lunes, mayo 21, 2007

Radio Pasillo del 21 de Mayo del 2007

LES DECÍAN CHEMOS Y SE LO CREYERON. CRUZ DEL FÚTBOL NACIONAL QUE NI ES MÁQUINA Y DEJÓ DE PINTAR AZUL EL CIELO DEBIDO A SU... SALVADOR


Por Israel López Chiñas



Éramos muchos y parió la abuela... dañan hasta el espectáculo que deja tanta lana. Mientras el Estado mexicano libra una guerra en contra del narcotráfico con saldo sangriento, ante la mirada expectante del mundo, el pasatiempo de masas nacional que daba a la sociedad la sensación de identidad y sanidad deportiva, el fútbol, se manchó debido al uso de sustancias prohibidas de un jugador y complicidad de su equipo; pero que ya trasciende esa particularidad para volverse un conflicto más del país.

La vergüenza cayó sobre cementeros cruzazulinos, que olvidando su gran historia deportiva y nobleza del cooperativismo que los creó, solaparon la permanencia de Salvador Carmona tras haber sido sorprendido en dopaje, suspendido y reincidir, y por ello, sentenciado a expulsión vitalicia por FIFA, que apeló Cruz Azul y Federación Mexicana, ante el Tribunal Internacional de Arbitraje Deportivo, máxima instancia que ratificó la condena el miércoles pasado y que fue renegada con chicanadas por la directiva y el técnico azul; Isacc Mizrahi sacrificó a su equipo al alinear a Carmona, a fin de hacerle caso a su directiva, sin ser un jugador que defina juegos.

La fiesta futbolera de la clausura 2007, fue enlodada y olvidada. El campeonato no será recordado por quien resulte ganador y sus hazañas, sino por un escándalo que ofrece el desapego a la ética deportiva y la promoción de la cultura de la trampa. Cultura que se extiende a jugadas de futbolistas que se dejan caer para engañar a los árbitros, o en equipos como el León, siempre en problemas de directivos y legales, poniendo en duda su honestidad deportiva en las liguillas; los leñadores de la fiera, lo dejaron por cuarta ocasión, a la orilla del medio boleto.

Si quieren rescatar el fútbol, el espectáculo nacional ante los problemas, urgen medidas radicales, en la Liga, en el Cruz Azul, e incluso en el sistema televisivo que con tercera cadena vendría bien, para romper el duopolio Televisa-Azteca que incluso, en estos hechos, quiere imponer criterios, guiados no por la ética sino por sus negocios. En León gastaron mucho dinero para celebrar con antelación un campeonato que le salían alas.

Israel López Chiñas, quien considera que los cruzazulinos, como les decían chemos, se la creyeron y ganaron bandera internacional al proteger un consumidor de stanozonol, cree que Isaac Mizrahi y su directiva, deben de dejar el barco, ya que poner a Carmona de capitán, como mejor jugador y un símbolo de Cruz Azul ante los jóvenes, fue la peor de las tonterías porque ya sabían de qué pata cojeaba su salvador.

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