martes, mayo 01, 2007

Radio Pasillo del 01 de Mayo del 2007

PRIMERO DE MAYO DEL 2007. LA FIESTA OBRERA MEXICANA FRENTE AL NIVEL DE TOLERANCIA DE LA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA


Por Israel López Chiñas


Tras no haberse cumplido jamás, en los últimos seis años, la promesa foxista de hacer crecer la economía de México al 7 por ciento anual y, por el contrario, generar más desempleo y pobreza entre la población, Felipe Calderón, presidente novel, desaprovecha su oportunidad de plantear una relación diferente con los trabajadores este primero de mayo, cuando la tasa de desocupación en el país, subió en el tercer mes del año, el 4.01 por ciento de la Población Económicamente Activa-PEA-, y se pierden rápidamente los empleos formales.

La osadía de dejar el escenario político para la celebración del Día del Trabajo, que reivindica mundialmente los derechos laborales y sociales de la clase trabajadora, alegando que es solo una fiesta obrera, resulta una omisión de liderazgo en la Jefatura de Estado, que requiere de la economía en sus relaciones de producción. El mandatario de paso, deja pasar una gran oportunidad para darle la cara a sus detractores.

No era forzoso escuchar en discursos o desfiles zalamería a la Presidencia, pero tampoco lo era hacerle oídos sordos al reclamo obrero. Felipe Calderón pudo estar donde Vicente Fox no se atrevió durante su sexenio: colocarse con la finalidad de reestructurar la presencia del Estado mexicano ante el movimiento obrero oficial e independiente, más ahora que se requiere de la sensatez y la firmeza para lograr las reformas estructurales que animen al país a crecer en la globalización con justicia social y mejor ingreso para la mayoría de los mexicanos.

Entender la Presidencia como factor indispensable para la unidad nacional y consenso entre los intereses diversos, es el eslabón que debe de colocar Calderón Hinojosa a su cadena sexenal si en verdad quiere retornar a la institucionalidad de la República. Las fechas cívicas y actos, son parte de la forma que debe de mostrar para que en el fondo, las cosas caminen.

Israel López Chiñas, al que llama la atención que México, a pesar del ciclo de expansión económica entre los años 2002 y 2005, se redujo en un 3 por ciento el porcentaje de asalariados en contratos de trabajo, según la Comisión Económica para América Latina, CEPAL, cree que el presidente Calderón, debiera elevar su nivel de tolerancia y capacidad para superar escándalos, pues de lo contrario podría quedar inmovilizado.

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